Sobre la responsabilidad del artista

Jesusa Rodríguez: (...) Mucha gente dice siempre: "Los artistas que hablan de política no son artistas, son políticos, han dejado de ser artistas", a mí me acusan todo el tiempo de que lo que yo hago no es arte, pero la verdad, es algo que me tiene totalmente sin cuidado. Si no se llama arte, no me importa, no es algo que me preocupe, porque de años para acá la intención, al menos la que yo tengo para hacer mi trabajo, es sobrevivir en un país que ha sido muy humillado. (...) Si una revisa la historia de México y su situación, ve que lo que prevalece es el racismo, el autorracismo, la corrupción y la impunidad. (...)
Pienso que estamos viviendo en una decadencia como especie, como inteligencia humana y esa decadencia parte de nuestra incapacidad para entendernos como colectividad. Ante un proyecto neoliberal cada vez más individualista, hay cada vez mayor decadencia. Un artista que no está vinculado con ese colectivo me parece un artista que se masturba muy a gusto en su espacio privado, pero que no aporta, a mí no me interesa. (...) Para mí, el arte, más que ser una actividad vinculada o no a la política, es algo que te ayuda a poder seguir respirando en el lugar donde quieres vivir sobre la tierra.

Sesión 12 de la Escuela de Espectadores de Santiago de Chile, 2010.
El maíz y Liliana Felipe en concierto con Charles Darwin. Jesusa Rodríguez y Liliana Felipe.

La dimisión de Alex de la Iglesia

Hace rato que los políticos del mundo están tratando de inventarse leyes para gobernar el espacio virtual sin mucho éxito. En España, Alex de la Iglesia, presidente de la Academia de Cine, ha anunciado su dimisión del cargo rechazando la futura regulación legal que pretende ejercerse sobre la libertad de circulación de contenidos. Una semilla de polémica y reflexión vaya.

... "Es cómodo hablar con los que te siguen la corriente: te reafirmas en tus ideas, te sientes parte de un grupo, protegido, frente al resto de locos que se equivocan. Por vez primera, aprendí que dialogar con personas que te llevan la contraria es mucho más interesante. Puede resultar incómodo al principio, sobre todo si eres soberbio, como yo. Pero cuando aprendes a encajar, la cosa fluye, y las ideas entran. En este país cambiar de opinión es el mayor de los pecados. Creo que tenemos instalado el chip de la intransigencia desde hace tiempo. Hablé de ello en mi última película. La única manera de arrancárnoslo es mirar a la cara a la gente y decir lo que piensas con el convencimiento de que puede no ser cierto, que puedes estar diciendo o haciendo una tontería. No voy a dejar de discutir, pero francamente, prefiero hacerlo como director que como presidente. Lo coherente es dejarlo." (...)


Nota completa: http://www.elpais.com/articulo/cultura/Despues/gala/dimito/presidente/elpepucul/20110125elpepucul_9/Tes

Vuelve Marta

Desde el 16 de febrero, los miércoles a las 21hs., en el Teatro del Abasto, podremos reencontrarnos con Quién sabe Marta, la obra de Francisca Ure que arranca una nueva temporada remixada y con todo el impulso que tomó el año pasado después de un año de muy buenas críticas y calurosos aplausos.

Acá nos dejan este pequeño regalo donde, una vez más, se aúna el talento de todo el equipo de trabajo. Nuestra especial felicitación para Martín Berra y Dalmiro Zantleifer, artífices del material audiovisual que acompaña a Marta.

Recomendadísima. Quedan advertidos.



http://www.martaesmarta.blogspot.com/

Texto y dirección: Francisca Ure.

Actúan: Laura Aneyva, Cinthia Guerra, Clarisa Hernandez, Nadia Marchione, Luciana Sanz, Maria Florencia Savtchouk, Sol Tester
Diseño de vestuario y escenografía: Sol Soto.
Diseño de luces: Omar Possemato.
Realización de vestuario: Sol Soto, Carolina Yorio.
Audiovisuales: Martín Berra.
Fotografía: Giampaolo Samá.
Diseño gráfico: Dalmiro Zantleifer Ojeda.

Espacios Escénicos Autónomos (ESCENA)

Interesante entrevista de Edith Scher para Alternativa Teatral a miembros de ESCENA, una de las agrupaciones teatrales que aúna los esfuerzos, ilusiones y quebraderos de cabeza de muchos creadores de teatro que deciden mostrar su trabajo fuera del circuito de salas de teatro independiente, hablamos una vez más, de la problemática de las habilitaciones y los estrechos y ridículos márgenes de la ley.

Acá un breve fragmento:

"C.G.: -Para mí, uno de los debates futuros para ESCENA es intentar encontrar la verdadera naturaleza de este teatro autogestionado e independiente. Porque hay una pelea un poco chocante que es el fin de lucro o no. Poner al teatro en el mismo estándar que un restorán es un poco complicado. Un espacio cultural no es un boliche. Hay objetivos distintos, hay un reconocimiento, en un montón de normas y del público también, de la importancia que tiene la cultura y su fomento para la identidad de la ciudad en general, para la gente, en general. Y aparte, la mayoría de los que estamos acá somos personas que tratamos de llegar a fin de mes."

Nota completa en : http://www.alternativateatral.com/nota506-colectivo-escena-esto-recien-empieza
En relación con ellos también: http://www.pagina12.com.ar/diario/suplementos/espectaculos/2-20181-2010-12-08.html

Obsolescencia programada

Un poco de historia sobre cómo y porqué todas las cosas que ahora compramos tienen una vida útil cada vez más corta esperando que todos compremos algo un poco más nuevo sin importar que no lo necesitemos.

http://www.rtve.es/mediateca/videos/20110109/comprar-tirar-comprar/983391.shtml

Curriculum

Nací (es un decir).
Guardo entre gasas mi único cadáver,
aquel cordón umbilical que ella mantuvo
en escondite de múltiple avaricia
hasta dármelo a la edad de mis sesenta.

Tozudo soy como una rosa.
Y sucesivo como las hormigas.
Lento, hasta ser todo invierno.
Y dulce hasta mis huesos.

Fui una sólida monja hasta ser padre.

A mi primera hija se la robé a su madre
un día en que el amor andaba
de animal aturdido dando tumbos
casi de farra loca por la casa
y lo atrapamos.
Tengo otra hija con la cabeza revuelta
por los pájaros.
Tres hijos del otro lado del océano,
dos nietos que por dudar de mi existencia
me llaman Sebastián,
y una madre que resiste riendo
la inundación y el tiempo.

De mis cuatro esposas,
la primera se ahogó en sus propios ojos,
la segunda fundó una maternidad,
la tercera regresó a su sitio natural
de un cuadro de Filippo Lippi
y la cuarta me arropa y alimenta
y con cuchillo de azúcar
hace de mi dos hombres que la aman.

Por mi árbol genealógico ha descendido
tanta gente que me hace ruido dentro.

Desde el minero empaquetador de azúcar
que me trajo
hasta Vidriera, el licenciado.
(a pleno día se me ve la noche.)

Por la palabra, al artefacto que soy
le fue dada la rosa en consideración
el cordero en cuidado
y el silencio de Dios en cautiverio.
Sílaba a sílaba, comparto el gineceo
de las palabras que me aman.
Un mujerío que teje/desteje como Safo
mi inconcluso diccionario perplejo.

Se presentan, ahora, asuntos nuevos:
del girasol se fuga el amarillo.
Llaman a la puerta. Es la humedad.

Ni el licor de lo eterno, ni Sherezade,
ni la picadura súbita del pezón más colibrí
pueden hacer que reviva lo que olvido.
Veré de poner música esta noche
no vaya a ser que tope con un golpe
de dados y mi azar no lo sepa.

Esteban Peicovich, de La bañera azul.
http://www.peicovich.com/