Ciudad un rato así

Hay ciudades que nunca te acompañan,
ciudades como piedra en el zapato
donde las calles todas son iguales.
Helado laberinto sin un ángel.

Hay ciudades dolor, ciudades puente,
donde la vida solo está de paso
y vos sos un muñeco de papel
que el viento perderá por los tejados.

Y hay ciudades cafés, ciudades libro,
donde llegar y ser es muy sencillo.
Como si en esa luz fuera posible
lo que otras veces nunca, ni de lejos.

Ciudades muy sin nombre ni apellido,
ciudades como esquinas o sofás
para sentarse un rato
al borde de la vida,
precipicio.

m.trigo

Homenaje a MegaUpload



2012...

¿El comienzo del fin?

A saber cuando


A saber cuando
uno
supera ciertas cosas
anomalías
trincheras que se cava
en mitad del corazón
por el vicio
de no saber decir ciertas verdades a tiempo
ni mentiras
mañana.


A saber cuando
uno deja de
buscar con ansia
lo que con él no se acuesta
pero despierta
doliendo.


A saber cuando
llega
el aire, lo cierto,
cuando ya puedes
respirar, beber, fumar
por puro placer
o por decreto y alegría de estar
vivo.

A saber cuando
todo
deja de ser falso
deja de ser
y deja.


Use Lahoz.
A todo pasado, ed. Prames, Zaragoza, 2010.  

Madrid, Microteatro y otras tantas maneras

Cortázar nos enseñó cómo algunos lugares, en su predilección pasajes parisinos, podían abrirse por arte de magia y trasladarnos de repente, conectarnos con otra parte del mundo en la que acaso siempre esté uno de nuestros extraviados yoes esperándonos. Ayer en Madrid acudir al ya emblemático Microteatro Por Dinero nos permitió conectar en la distancia con ese Buenos Aires de espacios teatrales y artísticos tan insólitos e inesperados como necesarios. Microteatro no se mueve en la clandestinidad y no lucha contra las exigencias paradójicas de absurdas normativas de habilitación, pero es que acá todo funciona de otra forma. Ni mejor ni peor. Diferente. La naturaleza de las salas teatrales (el off y el off del off ) en la capital de Argentina es algo casi inexplicable para los que no conocen aquello. Cómo explicar que cuántas más complicaciones hay para abrir un espacio, más se dan, que existen varios cientos de salas con todo tipo de proyectos, que casi nadie saca plata del asunto pero son miles los que trabajan en ello robándole tiempo a la vida para hacerlo posible, que el público no es minoritario...

Cómo explicar realidades tan dispares.

Sin embargo, anoche, en el sótano de ese local que supo ser una carnicería, en esas minisalas donde el público se pega a la pared o se sienta menguadísimo en la banqueta que le toca y disfruta durante unos minutos la obra elegida casi al azar en la cartelera mientras se filtran las voces y los golpes de las otras historias que conviven a tan escasos metros, ahí, mientras bebíamos cañas y esperábamos que anunciaran en las pantallas el turno de nuestra sala como quien espera un vuelo, y escuchábamos por tercera vez las instrucciones de entrada al sótano, y agradecíamos que no sonara ningún teléfono en ninguna de las obras vistas, y agradecíamos la compañía y el habernos decidido finalmente a acercarnos a la calle Loreto y Chicote, ahí mismo, por unos segundos, sentímos que podríamos estar en Buenos Aires, que toda esa frenética actividad en torno al teatro y la imperiosa necesidad de que nos sigan contando historias para luego contarlas nosotros de otra forma pero contarlas al fin, con los recursos mínimos, con lo que hay a mano, sobre todo con ganas, la suma y mezcla de todos esos elementos, generaba una rara causalidad que comunicaba ambas ciudades sin que ellas lo sepan, abría uno de esos resquicios donde todo es posible.

Microteatro por Dinero nació a raíz de lo que en principio pretendía ser un proyecto aislado, un experimento escénico que allá por noviembre del 2009 tomó un antiguo burdel madrileño como universo creativo. El éxito de la iniciativa les convenció de que otro modo de hacer teatro era posible incluso en Madrid. Ahí están. Siguen. Abordando cada mes un tema nuevo en su cartelera, recibiendo proyectos de todo el que quiera presentar algo, sumando otras actividades artísticas y dándonos de beber.

Conviene registrar y agradecer la rara y constante causalidad que nos guía hacia estas realidades para recordarnos una y otra vez que hay otros mundos ahí fuera y, sobre todo, que son muchas las maneras de hacer lo imposible.

www.microteatropordinero.com


El amor es un chollo

Puedes enamorarte de cualquiera.

De tu padre, del cura o de su hermana,
de tu mejor amigo,
de un buen profe de inglés,
de uno al que no conoces,
del mozo que te pone los cafés,
de una puta o de un primo,
de un dentista cruel, de un gilipollas,
de tu mejor amiga, de tu perro,
de uno que pinta cuadros o paredes,
del que vende llaveros o manzanas,
de un hindú o una yanki,
de una mujer de pueblo o una china,
de un contable, de un chef o de un surfista,
de un actor irlandés o de un borracho,
de un niño de papá,
de un casado feliz, de un mentiroso.

Puedes enamorarte de cualquiera.
Sucede. Y es así.

De ahí que no se entienda la costumbre
de estar siempre jodidos,
o peor:
malfollaos.

m.trigo.

Seminario de Francisca Ure

Dirigido a todas aquellas personas que trabajen o deseen trabajar en las artes escénicas. Lugar: Teatro del Abasto. Humahuaca 3459.
Arancel: $170.
Duración: FEBRERO Y MARZO.
(Con posibilidades, según ganas del grupo, de continuar en ABRIL).

Contacto: 156-141-7828 francescaure@hotmail.com

CUPO LIMITADO.
Comienzo: 7 de febrero.



En una primera instancia, con el objetivo de comprender y potenciar la propia visión estética, se reflexionará sobre el rol del director, los dramaturgos, los directores actuales, los actores, las salas, distintas realizaciones y posibilidades escenográficas, iluminaciones, etc. Luego se realizarán distintos ejercicios para conseguir herramientas que ayuden al director a la hora de llevar a cabo sus elecciones. A lo largo del seminario se abordará la puesta en escena como el armado de un diálogo entre distintos planos de trabajo. Es decir, se trabajará con la idea de que el director sabe cómo va a ser la obra antes de comenzar a dirigirla, pero no puede anticipar la forma de llevarla acabo, tiene que irla dejando ser, encontrando la manera de no interferir, casi como si fuese el traductor de una charla que van teniendo los distintos signos que aparecen desde que comienza el trabajo.

Seminarios en Timbre 4


Todos los que están por Buenos Aires estos meses tendrán la oportunidad de tomar alguno de los más que interesantes seminarios de formación escénica que se impartirán en Timbre 4.

Propuestas muy variadas y excelencia docente garantizada.

Toda la información en: http://www.timbre4.com/



Cuando todo es posible

entiendes de repente el calendario. Su torpe linchamiento de domingos, sus semanas en vela, sus meses caprichosos, su desgana.

Cuando todo es posible
haces como si nada, caminas bajo lluvia, sobre el agua, fumas entre semana, cenas whisky.

Cuando todo es posible
entiendes que el amor era una escuela, una fiesta con música penosa, un empacho de todo lo que nunca.

Cuando todo es posible
el neopreno vuelve a ser metáfora, la distancia se acorta con palabras, las canciones ya no hablan más de vos.

Cuando todo es posible
te ríes de la loca del espejo, del horizonte idiota, del paso de los trenes, del paisaje robado en la ventana.

Cuando todo es posible
pesadillas renuevas y haces tiempo, comes bien y sin prisa, amaneces igual y a cualquier hora.

Cuando todo es posible
desfilan nuevamente los muchos candidatos que ignoran la elección de tu capricho.

Cuando todo es posible
dura poco. Por eso las pintadas, el cántico de guerra, los recuerdos de tanto apocalipsis.


m.trigo

Perfect day




Nos escriben: "Algo así como estar en medio de una 'juntada' de intelectuales bohemios, mientras hacen sus tan artísticas cosas".

Y obviamente, compartimos.
Gracias.

Roger Wolfe

Amor, loco

Me trae
nuevas ofrendas y presentes cada día,
detalles, regalos, nimiedades
que con gran esmero archivo
en el baúl del corazón.
Es todo tan tierno
y patético a la vez.
¿Cómo impedirle
estas pequeñas alegrías, esta dicha;
cómo decirle que no las
necesito, que no las voy a utilizar
jamás?

Que ni ella es un Rey Mago
ni yo soy Jesucristo
ni estamos en Belén.

**


Como el caballo de Atila


Louis-Ferdinand Céline
sería un pobre viejo
con los testículos llenos
de arrugas. No lo dudo.
Pero aún así
se podría encuadernar con ellos
el Quién es Quién literario
de este año de Nto. Sñor.
de 1990
y de cualquier otro
con el que tengáis a bien
argumentar una respuesta
a este poema
que acabáis de diseccionar.

**

Seguro que a Eliot no le pasaban estas cosas

Fumando un cigarrillo.
Leyendo un libro que empecé
hace seis meses. Esperando
a que alguien llame por teléfono.
La vida esta tarde se me hace
tan monótona, tan insoportable
como tres gerundios al comienzo
de un poema.
**

¿A ti también?

Ganas de bombardear la iglesia
ahora que acabas de enterarte
de que el párroco mentía.

**
 
R. Wolfe.
Días sin pan. Antología., ed. Renacimiento, 2007.

Sin principio ni fin

Pensando.

Que las historias que nos tienen como personajes, ya seamos protagonistas o secundarios, rara vez terminan. Ni bien ni mal.

Es eso. Hoy se nos ocurre que sea eso.
No hay the end certero. Acaso todo sean infinitos paréntesis y elipsis que nos llevan, como esos ríos que aparecen y desaparecen en paisajes silenciosos.
Y puntos suspensivos...

Y algún punto y aparte.

Eso explicaría las misteriosas reapariciones de ciertas personas. El raro ejercicio de memoria que implica interrogarse sobre un pasado que ahora ya sabemos inventado. ¿Cuándo nos vimos por última vez? ¿Quiénes éramos entonces? ¿Y esos que éramos ya tenían alguna idea de lo que nos esperaba? ¿Una parte recóndita de nuestro inconsciente ya sabía entonces que después de un tiempo nos encontraríamos así, siendo estos de ahora que se creen tan distintos, cansados y posibles?

La vida como un relato de David Foster Wallace, donde la nota al pie nos abre un mundo.

Opciones infinitas:

irse de vacaciones a un paréntesis, llevarnos el apunte de un modo más fiable, confiar mansamente en ese narrador que nos acosa con su torpe omnisciencia, reconocer que no sabemos nada, avanzar en azares dejando que la causalidad sea cosa de los otros, los que entienden mejor la mecánica aguda del calendario, mantienen una agenda puntillosa y borran los contactos como allá en las pirámides se desaparecía a algunos faraones, condenándolos a no haber existido.

Pensando.

Que todos somos personajes. De nuestra breve historia, donde nunca sabemos quién es el asesino, pero también de otras, de otros muchos relatos, vidas extraordinarias donde estamos de paso, apenas unos días de rodaje, unas muy pocas páginas de diálogo improvisado... Y quién sabe. Quizá alguien nos recuerde por esas pocas líneas, quizá ese sea nuestro mejor papel, nuestro gran personaje, ese para el que no nos preparamos, un reemplazo de última hora, esa escena del todo inesperada donde no se dudó y, como el mejor Bruce Willis, supimos qué hacer y qué decir en el momento exacto en que el relato volaba por los aires.

Niebla

Nos rodea la niebla. Una muy literal, helada, castellana, muy del Valladolid en el que estamos, y otra más extrañada, variable, transitoria, que va como por dentro, empaña el pensamiento y las distancias, a veces los relojes. No sabemos decir ni la hora ni el día en el que estamos. Y a ratos, giramos la cabeza teniendo la impresión de que vamos a vernos a lo lejos doblando aquella esquina. Un yo con menos años, que se movía en grupo, reía a carcajadas y hasta cantaba a veces por la calle, ajeno a otras miradas e imposibles. Un "nosotros" que nunca imaginó llegar a este tan frío mes de enero y sentirse extranjero, transitorio e incierto.

La lección de la niebla acaso sea esta: el mundo desdibuja fácilmente y nosotros en él, apenas vaho.

un ver para creer

más polaroids

Estrenar año ahora como si hiciera falta,
como si fueran nuevas las razones,
los motivos entonces más sinceros,
la prisa diferente, el horizonte otro.

Estrenar otro más viendo por la ventana
el desfile fantasma de todo lo que no.

(Y el viejo calendario vacío en la basura).

**

El regreso al museo de tus primeros años
donde las mismas calles, el banco de la plaza,
el nombre y apellido de muchos compañeros,
lo que fuera la escuela de una vida mejor,
parecieran juzgarte silenciosos.

Dónde está la que fuiste,
la que cantaba allí como si nada,
tan valiente en un patio bajo lluvia.

**

Ahora digo te quiero fácilmente
y es como andar desnuda por la calle,
saber que importa poco,
que son sólo palabras,
que se quiere y desquiere
mansamente,
que no hay nada ni nadie
dispuesto a ser querido
demasiado.

**
 
m.trigo.

Infinitos motivos



Northern Exposure sigue siendo una utopía inagotable.

La mejor compañía para continuarnos en este nuevo año.