Ciclo Ring-Raje. Brevedades Teatrales para 4 espectadores.

El teatro se concibe desde sus orígenes como una experiencia colectiva. Un grupo anónimo más o menos numeroso se convierte en nuestro receptor ideal o, cuando menos, voluntarioso observador. El público de teatro pone lo mejor de sí: viene de lejos y abandona su vida durante un rato para que los actores le cuenten algo. No necesariamente una historia. El público sólo espera una propuesta de juego. Una vez que llegan a la sala se acomodan en la realidad que se les ofrezca. Lo intentan. Siempre lo intentan. Por eso siguen yendo una y otra vez.

Sin embargo, no es menos cierto que en Buenos Aires el teatro aparece en lugares insospechados. Las búsquedas a menudo profundizan en el uso de espacios no convencionales, reducidos e hiperrealistas. Son muchas las propuestas que pueden encontrarse con estas características. Todos tratan de aproximarse a un público diferente al que conciben no sólo como más activo, sino también más interesado por las formas y los contenidos al que se le adjudica una sed infinita de ficciones.

Para los creadores teatrales el intento de generar una nueva intimidad con ese público es siempre una inspiración. Se confía en que al abordar cuestiones e inquietudes personalísimas esas pequeñas exquisiteces terminan por convertirse en un reflejo de lo universal con el que aspiran a conmover o interrogar al otro. Y en general funciona. El público que llega a este tipo de propuestas rara vez es accidental, llega con una recomendación y/o un interés genuino en esa idea. Fácil decepcionarlos, claro, pero si se cumplen sus expectativas, tendrán la peculiar sensación de haber hecho algo más que
"ver" una obra. Quizá, con suerte, sentirán que algo cambió para ellos en ese rato.

El pasado mes de julio tuvimos la suerte de llevar a cabo la realización de por otro lado / vos donde, invitados por Felipe Rubio, abordamos la experiencia de trabajar en el formato Gabinete. Teatro para un espectador. Se apostó entonces por adaptar dramatúrgicamente una serie de monólogos en los que veníamos laburando hacia meses motivados por el interés en presentar una serie de personajes que los actores habían compuesto en un taller de creación de personaje impartido por Claudio Tocachir en Timbre 4 en 2012.

Durante cinco semanas esos personajes habitaron el gabinete con sus historias y pudimos vivenciar la extraña experiencia de repetir cíclicamente una puesta durante dos horas. Los montajes duraban doce minutos y los espectadores se sucedían casi sin pausa. De a uno.

Fueron muchos los hallazgos y las sorpresas en cinco semanas. Fruto de esa intensa convivencia se fraguó un espontáneo grupo de trabajo interesado en seguir profundizando en ese contacto íntimo con el público. Aparecieron textos nuevos y ciertas inquietudes poéticas comunes. Timbre 4 se ofreció para albergar nuestros deseos y nos concedió la posibilidad de seguir mostrando esas nuevas piezas en el horario previo a las funciones de la sala. Instalamos nuestro laboratorio de pruebas en uno de los muchos rincones timbreros y el propio lugar resultó determinante para definir la naturaleza lúdica de la propuesta.



Le dimos forma a cuatro puestas diferentes en una pequeña habitación donde se recibe a un máximo de cuatro espectadores. Las piezas duran quince minutos aproximadamente y son independientes entre sí, aunque terminó por instalarse un poderoso imaginario femenino en todas ellas. La idea es compartirlas con ese público precavido que llega con antelación a Timbre 4 y, por supuesto, con todo el que se anime a acercarse a Boedo para ver de qué se trata.

Todos los involucrados en el proyecto están vinculados con Timbre 4.
Aspiramos a que el Ciclo Ring-Raje. Brevedades teatrales para 4 espectadores, se convierta en un semillero de creatividad para todos.

Los invitamos a ser parte de su origen.
Macarena Trigo.
(Coord. y Dir. del Ciclo Ring-Raje)

Ciclo Ring- Raje

el cuento no cuenta / viernes 20 / 20.30 / 21h.
con: Carolina Angriman, Lucía Méndez Cánepa y Paula Russo Martínez. 

mentirás cuánto / sábados 19.30 / 20h / 
con: Carolina Borghi, María Cecilia Cervini, Silvia Daurat, Susana Figueroa y Maday Méndez. 
también los domingos 18 /18.30 / 19h.

la fuerza por la boca / sábados 20.30 /21h 
con: Verónica Cognioul Hanicq, Pilar Ruiz y Macarena Trigo. 

Reservas: http://www.alternativateatral.com/obra29096-timbre-4-presenta-ciclo-ringraje-brevedades-teatrales-para-4-espectadores

Cineastas

La vida como escenario del eterno drama de nuestras vidas. Ese donde el director brilla por su ausencia y se multiplican los imprevistos, los despropósitos, personajes cada vez más confusos que nunca sabemos qué piensan y ni siquiera el consuelo de una buena fotografía con la que aliviar nostalgias.

Mariano Pensotti construye en Cineastas un argumento calideoscópico donde la ficción presentada se multiplica y fuga hacia nuevos universos ficcionales. Los personajes, directores de cine con mayor o menos éxito en su quehacer profesional, viven atrapados entre la película que necesitan hacer y sus vidas. La película que necesitan hacer no es necesariamente la que desean y, finalmente, termina siendo apenas la que pueden permitirse.

Cineastas es una obra llena de interrogantes atractivos sobre nuestro endeble conocimiento del mundo y nuestros torpes y contradictorios modos de manejarnos en él. En el programa cuestionan: ¿Nuestras ficciones reflejan el mundo o es el mundo una proyección distorsionada de nuestras ficciones? Sobre esa pregunta se van desarrollando los argumentos de cuatro historias de directores posibles donde vida y obra rozan por momentos ese estado desmedido del absurdo donde todo parece ser posible.
No es frecuente que el teatro elija el cine como tema. A menudo reina el desentidimiento entre ambos medios, sus diferentes naturalezas los oponen haciéndolos irreconciliables para muchos. Cineastas viene a recordarnos que no hay límites formales o estructurales. Cualquier cosa puede abordarse desde el escenario. Sólo hay que encontrar una manera de contar.

Pensotti ya exploró en profundidad algunos de los pilares constructivos de esta obra en El pasado es un animal grotesco. Ambas comparten la solida voz en off que los actores, micrófono en mano, sostienen en paralelo a las escenas. El narrador omnisciente está presente y goza del privilegiado punto de vista del que carecen los personajes. El off cinematográfico se interpreta en vivo y Pensotti logra que el recurso se subraye en ocasiones como enlace entre las ficciones, dándole así una interesante vuelta de tuerca técnica a la apuesta narrativa con la que desafía a la platea.

También comparten El pasado... y Cineastas la importancia dada a la escenografía. Lo que en aquella fue una suerte de calesita sobre la que aparecían y desaparecían los distintos espacios escénicos, ahora se convierte en una rotunda estructura de dos planos donde conviven todas las ficciones: en la parte inferior, las vidas de los creadores, en la superior, el confuso y voluble estado de sus creaciones.

Todos los mecanismos inaugurados en El pasado es un animal grotesco han sido afinados sutilmente logrando importantes mejoras que favorecen el intrincado despliegue argumental logrando por momentos un intenso ritmo que nos obliga a elegir dónde y qué mirar, qué historia seguir, en qué plano de la ficción situarnos. De esta manera la platea experimenta en carne propia algo de ese estado creativo que la obra expone, componiendo su propia edición de Cineastas.

Cineastas

Actúan: Horacio Acosta, Elisa Carricajo, Valeria Lois, Javier Lorenzo, Marcelo Subiotto.
Vestuario y escenografía: Mariana Tirantte.
Iluminación: Alejandro Le Roux.
Diseño sonoro: Diego Vainer.
Audiovisuales: Agustín Mendilaharzu.
Música: Diego Vainer.
Fotografía: Nora Lezano.
Asistencia de escenografía: Gonzalo Cordoba Estevez, Maria Victorel.
Asistente de producción: Gabriel Zayat.
Asistencia de dirección: Leandro Orellano.
Coreografía: Luciana Acuña.
Dirección: Mariano Pensotti.

De jueves a domingo en el Teatro Sarmiento. 

"Ser cursi sin sentir vergüenza".

¿El amor es una ficción? ¿Quiénes somos en el amor? ¿El amor termina cuando empieza? ¿Nos enamoramos siempre de la misma persona? ¿Cuál es el cuerpo del amor?

Estas son las preguntas que aparecen en el programa de Maruja enamorada. Biodrama amoroso. Esos interrogantes abren un espectro de posibilidades infinitas. Si los mezclamos a buen ritmo en una coctelera tendremos tantas obras como agitadores, pero difícilmente lograríamos el estado de gracia que Maruja Bustamente ha sabido proporcionarle a su historia de amor y vida.

Los biodramas son búsquedas personales que apuestan alto por lo que cuentan. Y ojo, cuando escribimos "alto" no queremos decir, raro o extravagante o exacerbadamente oscuro. El material abordado implica de tal modo a los integrantes del proyecto que son muchas las instancias que deben pulirse para que se convierta en algo tan interesante como mostrable. No se trata sólo de habilitar el tiempo de muestra que todo espectáculo precisa, hay una genuina necesidad de compartir esa experiencia personal que se convierte en el motor vital de cada función. El biodrama anuncia: esto es parte de la vida de alguien y yo te lo cuento así, ahora. Aunque seguramente vos lo contarías de otro modo.

Como en todo relato el punto de vista y el orden elegido terminan por generar una ficción. El papá de Maruja sabía muy bien lo que decía cuando ella le contó de este proyecto. "Es tu versión de los hechos", le dijo.

Bustamante disecciona su corazón jugando con la erotomanía como motor, causa y excusa de sus saltos entre un amor y otro y los enmarca  en su vida, ese relato interminable sólo visto en retrospectiva posee sentido. Es desde esa distancia temporal que Maruja puede contarnos, divertida, sincera y generosa, los aciertos, errores y recuerdos que dejó cada amor. Explica que ella, en el amor, no distingue entre realidad y ficción. Y deja sembrada en la platea la duda de si alguien podrá hacerlo. ¿Acaso no inventamos todos  a un amado a la altura de nuestros deseos?

¿Qué amamos de aquellos con los que elegimos compartirnos? ¿Por qué termina el amor? ¿Por qué hay finales definitivos y otros se saben abiertos en canal para siempre? El amor es uno de tantos conceptos que todos creemos entender por más que nunca veamos dos definiciones parecidas. Sin embargo, todos compartimos algo: el amor nos vuelve idiotas. Una idiotez sublime que nos enorgullece exhibir.

Maruja canta las canciones que compuso para sus parejas, nos lee sus poemas, comparte el último recuerdo que posee de uno de ellos... Nos convertimos en la orilla de sus emociones. Compartimos su vulnerabilidad al tiempo que nos conmueve la valentía con la que logró darle forma creativa a cada desilusión.

Maruja enamorada es uno de esos trabajos a los que asomarse para conocernos un poco más a nosotros mismos. Mirarnos en el espejo y sonreír ante nuestros miedos y el absurdo de una vida empeñada en darnos demasiadas lecciones. Es un viaje al interior de una mente audaz y optimista que aún pareciera estar a salvo del escepticismo con el que tantas veces elegimos defendernos o alejarnos del amor posible.

En poco más de una hora tenemos la sensación de haber conocido a una mujer extraordinaria que nos abre las puertas de su casa y de su corazón. Y ya puestos, nos invita a merendar.

Vayan a conocerla. No se arrepentirán.

Maruja enamorada
Dramaturgia: Maruja Bustamante, Vivi Tellas.
Intérpretes: Maruja Bustamante, Ignacio Ocampo.
Fotografía: Nicolás Goldberg.
Diseño gráfico: Horacio Gallo.
Asistencia general: Nicolás Capeluto.
Producción ejecutiva: María Solari.
Dirección: Vivi Tellas.

Domingos 20.30
El Extranjero
Valentín Gómez 3378. 

HERZOG

Santificarás tus locuras
Puedo llegar muy lejos para encontrar algo que nos ilumine. Hay un deseo de estilización. Soy director, cuento historias, y ustedes también deberían hacerlo. Nunca teman hacer locuras. Esas son las cosas que el público recuerda para siempre.

Seguirás tu visión y no temerás
Intento ser un buen soldado del cine. Un buen soldado tiene sentido del deber. Su deber es seguir su visión. Tienen que seguir su visión. Si están muy convencidos de su visión, si ven algo en el horizonte que nadie más ve, y quieren compartirlo para que pase a formar parte de los sueños colectivos de todos, entonces tienen un motivo para no tener miedo. No le tengo miedo a nada; esa palabra no está en mi diccionario.

No llorarás en el set
No está permitido tener demasiadas emociones; uno tiene que cumplir con su deber, tiene que hacer lo que tiene que hacer. No se llora en el radio de la cámara. Nadie llora. Si alguien llora, tiene que ser el público; nunca el actor, ni el director, ni ninguno de los que está en el set. Así que les delego mis emociones a los espectadores.

Estarás preparado para lo inesperado
Tienen que estar preparados para lo inesperado. Eso sólo se logra a través de la experiencia de vida. Quizás los que son religiosos tengan cierta fortaleza, porque pueden recurrir a un poder que está por detrás y por encima de ellos: Dios. Pero como no soy religioso, no tengo a nadie. No hay consuelo, no hay nadie, y el dinero nunca resuelve ningún problema. Lo que resuelve los grandes problemas es la fe. La fe mueve montañas; no el dinero. Tienen que pensar lo impensable cuando empiezan una película. Piensen en todo lo que pueda salir mal. En general, cuando uno está filmando una película, todo sale mal. Estén preparados.

Nota completa: http://www.haciendocine.com.ar/content/los-10-mandamientos-de-werner-herzog

Taller de narrativa s. XXI, por Leticia Martín

Hace unos días leíamos y recomendábamos la novela El gusto, de Leticia Martín. Ahora presentamos un nuevo taller de narrativa que la autora impartirá a partir de este mes. Proyecto muy interesante que aborda la presencia de las redes sociales y sus alrededores en la construcción literaria.

Acá, el programa que se desarrollará.


Contenidos Básicos

Qué pasa en Facebook y Twitter, cómo se relaciona la propia escritura con el uso de las redes, cuál es la especificidad de cada medio. Cómo escribir. Síntesis. Trama y descripción. Decálogos de escritores. La anécdota. Géneros y Estilos. Exploración con el lenguaje. Impacto y relevancia. Qué es la crítica y la reseña, similitudes y diferencias. Cómo generar textos periodísticos atractivos.

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Guía de Trabajos Prácticos Sugeridos

Escribir un relato breve a partir de una anécdota
Trabajar con jitanjáforas
Producir un texto a partir de verbos / sustantivos /adjetivos
Leer y contar.
Géneros periodísticos en la era web: La crítica, la reseña, la entrevista, el perfil y la crónica.

Autores
               Ribera, Jorge El periodismo cultural, Paidós, Buenos Aires, 1995
Terranova, Juan Internet y Literatura, en Los gauchos irónicos, Milena Caserola, 2013.
Verón, Eliseo La clausura semiótica, en La Semiosis social. Fragmentos de una teoría de la discursividad. Gedisa, Barcelona, 1993.
Palahniuk Chuck, 2005, Tripas, en Fantasmas. Ed Haunted.



Más información: @leticiamartin 

El último poema de Rilke

 "Leonid le escribió una carta (“¡Celebrado poeta, está usted vivo! ¿Me recuerda?”), a la que Rilke contestó que no sólo se acordaba, sino que recientemente había leído en una revista unos poemas singularmente interesantes, traducidos del ruso, de un joven valor llamado Boris Pasternak. Todo lo que Rilke amaba de Rusia estaba en esos versos y le daba especial emoción que quien los hubiera escrito fuera aquel muchachito de nueve años que en 1899 los había acompañado a Yasnaia Poliana, a ver al conde Tolstoi.
Leonid le mandó la carta de Rilke a su hijo a la URSS. Boris recibió y leyó esa carta el mismo día en que llegó a sus manos una copia de “El Poema del Fin”, escrito en el exilio por una poeta de su edad llamada Martina Tsvietáieva, que se lo mandaba a través de gente de su confianza. Pasternak idolatraba a Rilke, se regía poéticamente por él. Y venía sintiendo una empatía cada vez mayor hacia aquella mujer que en Rusia le era indiferente, pero de la que se había ido enamorando por los poemas que le mandaba desde Francia, y que en aquel poema en particular llegaba hasta donde él no había sido capaz de llegar. Pasó la noche en vela, electrificado, y al amanecer saltó de la cama y se puso a escribir dos cartas que dudo que otro poeta en el mundo hubiera sido capaz de escribir. Aunque la información llegara tarde y muchas veces deformada en el camino, los que estaban en Rusia mal que mal sabían qué hacían y cómo la estaban pasando aquellos que se habían ido. Pasternak sabía que Tsvietáieva estaba más sola que nadie en el destierro. Los emigrados la detestaban y en la URSS no la leían por emigrada. Pasternak moría por los libros que Rilke ofrecía mandarle, pero sabía que Tsvietáieva los necesitaba más. De manera que le pidió a Rilke que los mandara a Francia, a la poeta Marina Tsvietáieva, que merecía más que ninguna otra persona en el mundo estar en diálogo con él (“Yo sólo querría que ella pueda vivir algo semejante a la alegría que, gracias a usted, se ha adueñado de mí. Permítame considerar el envío de esos libros como su respuesta a mi carta”). Rilke cumplió con el pedido. Los libros eran los Sonetos a Orfeo y las Elegías de Duino, imagínense. Tsvietáieva creyó desfallecer, se entregó a una correspondencia febril con Rilke, de la que nada dijo a Pasternak, aunque él le escribía desde Moscú: “Quiere que lo visitemos en Suiza. Nos espera, ¿comprendes? Debemos estar juntos. El lo dice”.