Alcanza con un hombre

para sembrar el campo,
caminar las orillas,
levar anclas,
volar.

Un hombre solo alcanza
para que todo cambie.
Tus modales, tu nombre,
tu sonrisa.
Hasta un mapa distinto,
tras su paso, aparece.

Alcanza con un hombre,
uno solo y callado,
para llenar de excusas
la mañana,
de imprudencias
la noche,
de certeza el futuro.

Por suerte nunca el hombre
alcanza a darse cuenta
y es también muchas veces
él solito
quien todo lo desmiga,
lo pervierte
y deshace
como si fuera fácil
ser tan hombre.

m.trigo

ESCENA 2014



Ya llega. 


5 años, 5 días


Un intento de revolución que se precie de tal deberá tener tanto en su forma como en su acción una estrella de 5 puntas.
Negra y roja en lo posible, nunca dorada ni plateada.

La estrella de 5 puntas de Escena está formada, no por significados esotéricos ni políticos de sentidos falaces, sino por estos 5 años de trabajo, de sudor, de pensamiento y de acción escénica.

O estos 5 rayos son nuestros 5 festivales: el rayo/fulgor inicial de ese mítico festival del 2010 organizado en 15 días, promocionado en fotocopias A3 con una medialuna de manteca como logo; el de 2011 inaugurando el Mapa Escena con el tema “el pasado”; el de 2012 con la incorporación de nuevos espacios, más de 120 obras, el Mapa Escena esta vez centrado en "el futuro"; finalmente, el de 2013 presentando "Mapa Móvil”, Sección de Intercambio Escénico, invitados internacionales, web y programa librito fucsia.

El 2014 nos encuentra conformando el último rayo/vértice; incorporando más espacios, asumiendo lo aprendido, lo perdido, lo llorado, lo discutido, como afirmación de que hay un modo de hacer arte escénico, en todos sus formatos, que no necesita de grandes estructuras para manifestarse sino tan sólo de su potencia.
Ni estrellatos ni estrellarse.
Trabajar se.
Todo intento de revolución necesita de un constante repensarse, cuestionarse.
Escena cumple cinco años y lo festeja en cinco días con una veintena de obras, para que se pueda recorrer, ver, mirar, estar, hablar, compartir nuestra producción.
Esta misma producción que nos diferencia, y que en la diversidad nos consolida.
Esta diversidad, nuestro intento de revolución.
Si no lo logramos, tiempo habrá de volver a intentarlo.


MÁS INFO: 

Extraño

la juventud de examen
un cuerpo sin dolores
no haber amado aún
la certeza de dios
desapegarme
el conquistar ciudades
por su nombre
el madrugón con niebla
las charlas en Mosquera
tener un parasiempre
desear ser mayor
desconocer el sexo
y la rutina
tener miedo a olvidar
y ganas de perderme
no querer
no saber
no saber

m.trigo

El discreto encanto de la burguesía (actoral)

La cosa es así.
Lunes, 21h.
Nos juntamos en Elefante Club de Teatro. 
Catorce.
Todos con una botella de litro y medio de agua Villavicencio.
De los catorce algunos nos conocemos mucho, otros sólo de vista y otros no nos vimos nunca pero sólo uno no tiene nada que ver con el ámbito teatral.
De los catorce sólo una supera los cincuenta.

Nos reciben dos hombres. Los mismos que  dan sala, apagan la luz y pasan al escenario. Son Lisandro Rodríguez y Martín Seijo. Los ¿actores?, ¿guías? Artífices de esta experiencia que tiene todo del teatro sin ser una obra. (?) ¿"Teatro de arte"? Nos enteramos de que esa terminología está en circulación. Nunca te vas a acostar, sin aprender una cosa más, ¿viste? No sabemos qué define pero el concepto está ahí, junto, al costado, enfrente o al pie de "teatro independiente". Nos preguntamos qué cosa es exactamente el teatro independiente sin ponernos mucho de acuerdo.

Así comienza a hilvanarse un encuentro donde los temas son afines, las inquietudes compartidas, las certezas brillan por su ausencia y la incertidumbre alimenta el deseo personal de cuestionarse por qué hacemos esto. ¿Qué hacemos ahí un lunes a la noche farfullando inconclusiones de las que nos sabemos parte, testigos y cómplices? Es raro. Sugerente. Divertido. Nos sentimos menos solos escuchando a los otros. Nos enteramos de diferentes motivos para dedicarse a esto. Entre todas las cosas posibles, EL ARTE. La ¿profesión? en constante crisis. Por suerte. ¿Qué haría el arte sin crisis?

"Líbranos, de los tiempos tranquilos", dicen los chinos. ¿Qué arte puede nacer del estado del bienestar? Una austriaca y una española en platea testimonian que el arte subsidiado nace muerto. La austriaca afirma ver "un bosque" en Buenos Aires. Reímos. Pero sabemos lo que ella observa. ¿Qué hay en Buenos Aires, además de mucha tradición, para que tanta gente saque tiempo y plata de donde no hay para dedicarse al teatro? Y/o a muchas otras artes, pero ahí, el lunes, estuvimos dieciséis personas hablando de teatro. Durante ¿una hora? No sabría decir. Pudo ser más. Pudimos haber seguido horas. Teníamos agua para sobrevivir varios días. Algo sucedió. Compartimos dudas. Nos llamaron "lauchas". Pensamos.

"El teatro es pese a todos nosotros", dice Ure.

La parodia está de moda y las salas alternativas fomentan el amateurismo es una experiencia a la que debieran acercarse todos los que nos dedicamos al teatro. Al arte. Porque sí.

Sepan que no hay dos lunes iguales. La obra es efímera. Saldrán documentados y con ganas de seguir buscando. Algo. Lo que sea.

"¿Recuerdan cómo eran cuando no hacían esto?"


La parodia está de moda y las salas alternativas fomentan el amateurismo

De y con: Lisandro Rodríguez y Martín Seijo. 

Elefante Club de Teatro
Guardia Vieja 4257
Lunes, 21h.