Una habitación propia

"No es necesario apresurarse. No es necesario brillar. No es necesario ser nadie más que uno mismo".

"¿Cuál es el estado mental más propicio al acto de creación? (...) ¿Cuál era el estado mental de Shakespeare cuando escribió, por ejemplo, El rey Lear o Antonio y Cleopatra? Sin duda era el estado mental más favorable a la poesía en que jamás nadie se ha hallado. Pero el propio Shakespeare nunca dijo nada de su estado mental. (...) De hecho, el artista nunca dijo nada de su propio estado mental hasta el s. XVIII".

"Sería una lástima que las mujeres escribieran como los hombres, o vivieran como los hombres, o se parecieran físicamente a los hombres, porque dos sexos son ya pocos, dada la vastedad y variedad del mundo; ¿cómo nos las arreglaríamos con uno sólo? (...) Ya nos parecemos demasiado, y si un explorador volviera con la noticia de otros sexos atisbando entre las ramas de los árboles bajo otros cielos, nada podría ser más útil a la humanidad".


Virginia Woolf
Una habitación propia