Desordena

el adentro y el afuera
como si solo uno
exacta misma cosa
dada vuelta
en espejo cualquiera
o en el fondo del lago
o del mar
sin orillas.

Desordena
el concierto y el espanto
porque tan solo así
será posible
el resto
el comienzo esperado
inconcebible ahora
desde ahí,
desde ese mapa chico
manchado por tus manos
y tus miedos.

Desordena
en tormentas y en ayuno
en noches amenaza
y tardes extrañadas
de sí mismas
en sueños y nostalgias
otra vez.

Marchito de antemano
nace el hoy
y este ahora.

Desordena
a conciencia.

Crea el caos.

m.trigo