El oficio de escribir

también es un oficio religioso
una regla
con otras medidas
unas rutinas
sus
a veces tampoco días felices
lugares de la casa
un horario en el que todos duermen
unos libros
alrededor
que no son otros que
no importa si voy a usar
o no
tienen que estar
como imágenes
de santos
imanes
a veces rodeados de incienso
sahumerios o velas
en lugar de cirios
que enciendo con la hornalla
de la cocina
me hago los mates
en el cáliz de mi cuerpo
y
pienso que nunca escapamos a ninguna
parte
a veces pienso
que salimos de un redondel
para entrar a otro distinto
parecido.

Leticia Martín

Breviario o el oficio religioso
ed. Funesiana