#Fresán

Una vez te preguntaron acerca de la inspiración y dijiste que tus mejores ideas te venían cuando lavabas los platos.

Es verdad, a mí todas las mejores ideas se me ocurrieron lavando los platos. Siempre. Debe tener que ver con algo de la temperatura de las manos, alguna cosa primal del agua, del líquido venimos y al líquido vamos. Se me ocurren escenas, frases, soluciones, desato nudos. Siempre tengo una libretita a mano y apunto.

¿Te parece que se puede enseñar a escribir?

No. Se puede enseñar a leer, pero no a escribir, porque se trata de un acto solitario. Te pueden dar una lista de libros y decir “tenés que leer esto”, pero…

Pero en ese aprendizaje de leer, ¿se puede aprender a escribir?

Yo creo que la escritura es un reflejo de la lectura. Cuando uno lee algo que le gusta, dice “cómo me gustaría provocarle esto mismo a alguien”. Hay un poco una cosa soberbia, narcisista, evangélica.

¿Y qué opinás de todas estas escuelas de escritura creativa que existen en el mundo?

Creo que sirven para que toda esa gente que quiere escribir se encuentre. Yo siempre supe que quería ser escritor y estuve rodeado de escritores pero, de repente, hay una persona que es hija de abogados que quiere ser escritor y sus padres están completamente en contra porque debería heredar el bufete y no tiene ningún lugar donde relacionarse, bueno, para eso sí puede servir, siempre y cuando no genere una relación adictiva y dependiente con el maestro, cuasi psicoanalítica, de que están años ahí. En algún momento, como de todo lugar, tenés que irte. Y está bueno conocer a gente que está más o menos en la tuya. También puede ser una buena manera de conocer escritores que te interesen, y también de desilusionarte.
Además hay gente que necesita que le den las cosas de manera metodológica. Yo nunca tuve ningún método de lectura: iba saltando de un libro a otro.

¿Pero creés en esto de la profesionalización del oficio? Eso es lo que te “venden” los masters.

Ojo, en EEUU es muy diferente porque los talleres de escritura están muy conectados con las universidades, lo cual te permite ser profesor de literatura. A determinados campus acuden agentes literarios, etc.

Vos estuviste en Iowa, ¿cuál fue tu experiencia?

Iowa a mí me parece genial si tenés 22 años y tenés un libro publicado en una pequeña editorial y decís “voy a escribir mi primera obra maestra”, pero si ya tenés cinco ó seis libros publicados, como era mi caso, con traducciones, la verdad es que no me aportó gran cosa. Además es un lugar al que llegás con 40 grados de temperatura en agosto y cuando te vas hay 40 grados bajo cero y sos un poco como Jack Nicholson en El resplandorestás en un edificio vacío y te vas a tomar un bourbon a un bar y cuando entrás están todos los tipos con rifles, con camisas a cuadros y te miran fijo a ver quién entró. Yo siempre decía que si yo seguía en Iowa me iba a suicidar y después me iba a volver loco.


Entrevista completa:
http://continuidaddeloslibros.com/entrevistas/178-fresan-escribo-como-grababan-los-beatles