El teatro como el arte del futuro

"Paradójicamente, el teatro sigue siendo el mismo, y cuanto más es él mismo, más fuerte se vuelve. Hoy estaba leyendo en un diario sobre el desarrollo de una nueva técnica por la que en cine o televisión es posible modificar los gestos de los actores en tiempo real. Ya no es necesario hacer un procedimiento de photoshop, se puede cambiar directamente. Cuanto más allá va la tecnología y hay más posibilidades de artificializar el trabajo del actor, más poderoso se vuelve el teatro en su pobreza y más fuerte se vuelve en su simplicidad. En ese sentido, uno puede decir que el teatro siempre es el mismo. Pero su gran atractivo está en esa condición de no ir más allá. Y no hay nada más allá, porque no hay nada más pobre que el teatro y, a la vez, no hay nada más rico. Porque justamente se hace en tiempo real y se está enriqueciendo continuamente de lo que está sucediendo. Por lo tanto, tiene esta otra condición de arte en cambio continuo, y esto, de alguna manera, le garantiza el futuro. Esto es lo que lo vuelve arte del futuro: la posibilidad de ser extremadamente sencillo, siempre parecido a sí mismo, sin necesitar otra cosa que esa técnica maravillosa que es la del actor y su cuerpo emocionado; y, a la vez, el hecho de ser muy encendido para reflejar continuamente cada una de las cosas que pasan. El teatro las refleja casi de una manera instantánea. Vos estás ensayando y si pasa algo, eso ya incide en el ensayo. Es como cemento fresco. Esta condición lo vuelve arte trascendente y arte del futuro".


Mauricio Kartun

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