El Sabor

Quiénes somos cuando nos quedamos solos. ¿Es posible tal cosa? ¿Quedarse solo? Cuando la soledad rescata y nos hace fuertes, a menudo, suele estar habitada por aquellos que, sin darse apenas cuenta, prendieron el faro que nos guiaría en todas las tormentas. Cuando Mirna está sola, está con su abuela. Una abuela que le enseñó los misterios de la música y la cocina, otorgándole herramientas únicas para la supervivencia. Cuando Mirna está sola, se encuentra. De eso, entre otras muchas cosas, habla El Sabor, texto de Juliana Corbelli, Adriana Ferrer y Brenda Steizelboim. Una propuesta donde la vida interior del personaje derriba cada día las paredes de su departamento para fugarse de una existencia donde todo parece estar bien. Por momentos, demasiado bien. Ahí, en esa inquietud que late cuando lo normal araña, está plantada la semilla de lo que, en cualquier momento, podría convertirse en una pesadilla. Mirna está casada con Iván, un tipo cualquiera. Un gerente de cuarta que se piensa merecedor de sus éxitos. La toma de decisiones sobre vidas ajenas forma parte del trabajo. A veces ejerce de gerente en su propia casa: ordena, demanda, exige. No siempre con buenos modos. Tiene el insulto fácil. Dice y desdice. Pero lo dicho queda. Y sobre lo dicho el público elaborará su argumento. 

La interioridad de Mirna se nos revela mediante monólogos evocadores a público y gracias a una banda sonora de canciones, con música original en vivo de Luciana Clerici, donde los recuerdos, intuiciones, deseos y sueños se imponen como salvoconducto frente a esa realidad donde la vemos atrapada. 

El Sabor, dirigida por Adriana Ferrer, nació con el deseo explícito de abordar la violencia de género. Un proyecto donde el teatro funciona como herramienta social para reflexionar sobre una realidad que se visibiliza a capricho de la agenda mediática, pero que nunca deja de formar parte de la realidad social. Después de las funciones se entabla un diálogo con el público donde el tiempo no alcanza para expresar preocupaciones y deseos. La certeza de lo complejo del tema y sus múltiples enfoques y perspectivas genera tanto desasosiego como esperanza. Mientras la desigualdad de género se mantenga y las manifestaciones de violencia estén a la orden del día, llamar la atención sobre ello desde cualquier ámbito que lo permita proporciona una instancia de reflexión necesaria. Tras la función de ayer uno de los interrogantes planteados fue la escasa presencia masculina entre el público. ¿Temen los hombres reconocerse en los personajes violentos que la ficción les ofrece o se sienten avalados por esos modelos? ¿No es su tema? ¿No es su lugar? Preguntas para las que no tenemos una respuesta unívoca



El Sabor

Dramaturgia: Juliana Corbelli, Adriana Ferrer, Brenda Steizelboim
Actúan: Fernando Álvarez, Marcela Haimovichi.
Escenografía y vestuario: José Escobar.
Diseño de luces: Ricardo Sica.
Música original en vivo: Luciana Clerici.
Letras de canciones: Macarena Trigo.
Operación de luces: Juan Sebastián Molano Rincón.
Diseño gráfico y fotografía: Moira Antonello.
Asistencia de dirección: Marigela Ginard.
Prensa: Laura Brangeri.
Dirección: Adriana Ferrer.


Jueves 20h. 
Corrientes Azul
Corrientes 5965